SOLROC
Resumen Ejecutivo
Para constructores, promotores y fondos de infraestructuras
EL PROBLEMA · EL DINERO QUE ESTÁS QUEMANDO
Cada vez que mueves tierra en una obra, pagas dos veces por el mismo material.
Primero pagas para sacarlo. El camión, el transporte, el vertedero. Entre veinte y treinta y cinco euros por tonelada que desaparecen de tu cuenta sin generar ningún retorno.
Luego pagas para comprar material nuevo. Áridos, bloques, hormigón. Entre treinta y sesenta euros por tonelada que vuelven a salir de tu caja.
En una obra media de cien mil toneladas de excavación, estás perdiendo entre cinco y nueve millones de euros en un doble gasto que podrías evitar.
La tierra arcillosa, que es la que aparece en la mayoría de los proyectos, se considera tradicionalmente inservible para construcción sin procesos industriales caros como el cemento o la cocción en horno.
Eso es mentira. O mejor dicho, era verdad hasta ahora.
LA SOLUCIÓN · CONVIERTE TU RESIDUO EN MURO
Solroc es una máquina del tamaño de un contenedor que se instala en tu obra y transforma la tierra que ya has excavado en bloques estructurales en menos de diez minutos.
No es cemento. No necesita hornos. No emite CO₂. Al contrario, absorbe carbono.
La tecnología combina tres elementos que ya existen pero que nadie había integrado antes. Un campo de microondas que calienta la tierra desde dentro. Una presión resonante que reorganiza su estructura mineral. Y un aditivo mínimo, menos del medio por ciento del total, que activa el proceso.
El resultado es un bloque que alcanza cuarenta y dos megapascales al primer día y sesenta y ocho a los veintiocho días. Es equivalente a hormigón estructural de edificación. Puedes construir con ello. Muros de carga, cerramientos, escolleras, protecciones de taludes. Todo lo que hoy haces con hormigón o con bloques de áridos.
La máquina procesa dos coma cuatro toneladas por hora con solo dos operarios. Y cuando la obra termina, la cargas en un camión y la llevas a la siguiente.
LA VALIDACIÓN · NO PEDIMOS FE, PEDIMOS VERIFICACIÓN
No venimos con promesas. Venimos con un plan de validación por etapas que protege al inversor.
Hoy tenemos los modelos matemáticos y las simulaciones físicas completas. Hemos contratado una auditoría independiente con una universidad o centro tecnológico que, bajo acuerdo de confidencialidad, ha revisado nuestros cálculos y confirmado que los fundamentos son sólidos. Las ecuaciones de propagación de microondas en medios arcillosos y la mecánica de transición de fase inducida por presión resonante son consistentes con la literatura científica.
No revelamos las fórmulas. Ese es nuestro secreto industrial. Pero entregamos un informe firmado que dice: "La física cuadra. Esto no es humo. Recomendamos proceder a validación experimental."
Con ese informe en la mano, el inversor sabe que no está financiando una ocurrencia. Está financiando la construcción del primer prototipo de una tecnología cuya base teórica ya ha sido verificada por terceros.
EL MODELO DE NEGOCIO · COBRAMOS DOS VECES POR EL MISMO MATERIAL
No te vendemos la máquina. Trabajamos contigo en tu obra.
Firmamos un contrato de movimiento de tierras. Tú nos pagas veinticinco euros por tonelada para que retiremos tu tierra. Eso es lo que ya pagas hoy a un gestor externo, pero nosotros lo hacemos in situ, sin transporte, sin vertedero.
Procesamos esa tierra con nuestra máquina. En minutos, los residuos se convierten en bloques estructurales.
Te vendemos esos bloques a treinta y siete euros por tonelada. Eso es más barato que los áridos convencionales, que cuestan entre cuarenta y cinco y sesenta euros, y mucho más barato que los bloques de hormigón, que alcanzan los ochenta o ciento veinte euros.
Por cada tonelada de tu tierra, ingresamos sesenta y dos euros. Nuestros costes son dieciocho euros, incluyendo el coste energético estimado de diez a doce euros por tonelada para el funcionamiento del microondas y la prensa resonante. El margen es de cuarenta y cuatro euros por tonelada. Setenta y uno por ciento de margen sobre el ingreso, en condiciones controladas. Este margen podrá ajustarse ligeramente a la baja durante la fase piloto, una vez tengamos datos reales de consumo energético y consistencia del bloque en obra.
Tú, por tu parte, ahorras el coste de vertedero y ahorras en la compra de áridos. Es una operación win-win. Y nosotros solo ganamos si tú ganas.
LOS CUATRO MODELOS DE INGRESO
El modelo de obra propia con doble cobro es el principal. Pero no es el único.
El segundo modelo es el SaaS de frecuencias. Para clientes que ya tienen prensas propias, instalamos un módulo de emisión resonante. Pagan un pequeño hardware único y una licencia recurrente por tonelada procesada. El margen supera el noventa y cinco por ciento en condiciones óptimas, con ajuste a la baja según volumen y tipo de suelo.
El tercer modelo es la fábrica matriz. Una instalación fija que procesa tierra excavada, residuos de construcción y demolición, e incluso escoria siderúrgica. Cobramos por recibir el residuo, por vender el material procesado, por la certificación de producto y por los créditos de carbono.
El cuarto modelo es la licencia de propiedad intelectual. Cementeras o grandes constructoras globales pagan un royalty por tonelada procesada bajo nuestras patentes. El coste marginal es prácticamente nulo.
Cada modelo tiene su momento. El primero construye la prueba de concepto en obra real. El segundo escala sin necesidad de máquinas propias. El tercero captura mercados de alto volumen. El cuarto convierte la tecnología en un flujo de ingresos pasivo.
LA INVERSIÓN · CAPITAL CALLS POR HITOS
No pedimos dos coma dos millones de euros de golpe. Pedimos compromiso para una serie de capital calls, cada una justificada por el cumplimiento del hito anterior.
El primer tramo es de doscientos mil euros. Con él pagamos la auditoría matemática externa, la solicitud de patente PCT y el diseño detallado del prototipo de laboratorio. El inversor recibe un informe firmado por un centro tecnológico que valida nuestros modelos. Si no lo conseguimos, no pedimos el siguiente tramo.
El segundo tramo es de doscientos mil euros. Con él construimos el prototipo de banco y obtenemos un bloque de diez centímetros con resistencia superior a treinta megapascales, certificado por un laboratorio externo acreditado como AIDICO o LNE. El inversor ve el bloque. Lo toca. Lo prueba.
El tercer tramo es de trescientos mil euros. Con él realizamos pruebas con cinco tipos diferentes de tierra, construimos el dataset inicial de frecuencias y obtenemos la certificación UNE-EN 13242 para áridos en aplicaciones no estructurales. Con esa certificación ya podemos facturar en obras de relleno, escolleras y muros de contención.
El cuarto tramo es de quinientos mil euros. Con él construimos la máquina piloto en formato contenedor ISO y ejecutamos la primera obra real de mil quinientas toneladas con un contratista socio. La máquina procesa tierra real, en una obra real, con resultados reales.
La inversión total hasta la primera obra real validada es de un millón doscientos mil euros. No dos coma dos millones. Hemos ajustado el plan para llegar al mismo punto con menos capital, porque cada hito desbloquea el siguiente y el riesgo se reduce progresivamente.
PROTECCIÓN AL INVERSOR · GARANTÍA A LA BAJA
Si en los primeros doce meses no conseguimos la certificación UNE-EN 13242 y el bloque certificado por laboratorio externo con resistencia superior a treinta megapascales, el inversor puede activar una cláusula de recompra.
Recompramos el ochenta por ciento de su inversión mediante un pagaré garantizado por la patente y los activos de la empresa. El plazo de recompra es de veinticuatro meses, con intereses acumulados.
Esto no es una promesa. Es un contrato. El inversor sabe que su riesgo a la baja está acotado. Y nosotros sabemos que no podemos fallar.
EL EQUIPO · LA GENTE QUE LO VA A HACER POSIBLE
El equipo fundador está en construcción, pero los perfiles están identificados.
El socio constructor es la pieza clave. Buscamos un contratista con obra real garantizada que aporte la tierra, la logística y el acceso. A cambio, recibe el cincuenta por ciento de los beneficios de la primera obra conjunta y un asiento en el consejo.
El director técnico es un doctor en física de materiales con experiencia en geopolímeros o activación por microondas. Ya tenemos identificado un candidato con publicaciones en el campo y experiencia en transferencia tecnológica.
El director ejecutivo es un profesional con experiencia en construcción y acceso a fondos industriales. Preferimos alguien que haya trabajado en una cementera o en una gran constructora.
El socio tecnológico para el desarrollo del hardware y la electrónica de potencia ya está identificado. Es una empresa española con experiencia en sistemas de microondas industriales.
LA HOJA DE RUTA · PRÓXIMOS 24 MESES
Los primeros tres meses son para la validación matemática y la patente. Contratamos la auditoría externa, presentamos la solicitud PCT y diseñamos el prototipo de laboratorio.
Del mes tres al mes seis construimos el prototipo de banco y obtenemos el primer bloque certificado. La resistencia supera los treinta megapascales. El laboratorio externo firma el informe.
Del mes seis al mes doce realizamos las pruebas con cinco tipos de tierra, construimos el dataset de frecuencias y obtenemos la certificación para aplicaciones no estructurales.
Del mes doce al mes dieciocho construimos la máquina piloto en contenedor. Capacidad de dos coma cuatro toneladas por hora. Sistema integrado y portátil. Nuestra estrategia de escalado contempla dos vías: la paralelización con múltiples máquinas en obras de gran volumen, y el desarrollo de una versión industrial de mayor capacidad, con throughput objetivo de diez toneladas por hora, en el roadmap de los dos años posteriores a la validación del piloto.
Del mes dieciocho al mes veinticuatro ejecutamos la primera obra real de mil quinientas toneladas con el contratista socio. Generamos beneficios reales. Validamos el modelo económico.
A partir del mes veinticuatro, escalamos. Más máquinas. Más obras. Joint venture con cementera. Salida para el inversor.
LAS CIFRAS · PROYECCIÓN CINCO AÑOS
La siguiente tabla muestra la evolución de ingresos, costes, beneficio y toneladas procesadas durante los primeros cinco años. El escenario parte de una obra piloto de diez mil toneladas en el primer año y escala progresivamente hasta tres millones y medio de toneladas anuales en el quinto año.
Ingresos
0,62 M€
EBITDA
0,44 M€
Costes
0,18 M€
Toneladas
10k
Ingresos
2,98 M€
EBITDA
2,13 M€
Costes
0,85 M€
Toneladas
40k
Ingresos
14,70 M€
EBITDA
11,50 M€
Costes
3,20 M€
Toneladas
700k
Ingresos
32,40 M€
EBITDA
25,90 M€
Costes
6,50 M€
Toneladas
1.800k
Ingresos
53,60 M€
EBITDA
43,10 M€
Costes
10,50 M€
Toneladas
3.500k
| Año | Ingresos (M€) | Costes (M€) | EBITDA (M€) | Margen | Toneladas (miles) |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 0,62 | 0,18 | 0,44 | 71% | 10 |
| 2 | 2,98 | 0,85 | 2,13 | 71% | 40 |
| 3 | 14,70 | 3,20 | 11,50 | 78% | 700 |
| 4 | 32,40 | 6,50 | 25,90 | 80% | 1.800 |
| 5 | 53,60 | 10,50 | 43,10 | 80% | 3.500 |
DESGLOSE POR MODELO DE NEGOCIO AÑO A AÑO
En el primer año, solo operamos con obra propia. Una única obra piloto de diez mil toneladas genera seiscientos veinte mil euros de ingresos y cuatrocientos cuarenta mil de beneficio. Un cliente.
En el segundo año, combinamos obra propia con SaaS de frecuencias. Tres obras propias de treinta mil toneladas generan un millón ochocientos sesenta mil euros. Cinco clientes SaaS con prensa propia procesan diez mil toneladas y aportan ciento veinticinco mil euros entre licencias y hardware. El total de ingresos supera los dos millones novecientos mil euros.
En el tercer año, el escalado se acelera. Diez máquinas propias procesan quinientas mil toneladas. Cuarenta clientes SaaS procesan doscientas mil toneladas. Los ingresos alcanzan los catorce coma siete millones de euros. El beneficio supera los once millones y medio.
En el cuarto año, veinte máquinas propias y cien clientes SaaS procesan un millón ochocientas mil toneladas. Los ingresos superan los treinta y dos millones. El beneficio alcanza los veinticinco coma nueve millones.
En el quinto año, veinticinco máquinas propias, doscientos clientes SaaS y dos licencias IP a cementeras internacionales procesan tres millones y medio de toneladas propias más dos millones de toneladas bajo licencia. Los ingresos consolidados superan los cincuenta y tres millones. El beneficio alcanza los cuarenta y tres millones.
LA SALIDA · CÓMO MULTIPLICAMOS TU INVERSIÓN
El mercado natural para Solroc no son los fondos de capital riesgo. Son las propias cementeras y grandes constructoras.
Una cementera como Lafarge, Holcim o Cemex paga entre ocho y doce veces el EBITDA por tecnologías que resuelvan su problema de carbono. En nuestro tercer año, con once coma cinco millones de EBITDA, eso significa una valoración de salida entre noventa y ciento cuarenta millones de euros.
Una constructora como ACS, FCC o Acciona pagaría más. Para ellas, Solroc no es solo una tecnología. Es una ventaja competitiva en licitaciones públicas, donde la huella de carbono ya empieza a puntuar. Una valoración de salida entre ciento cincuenta y doscientos cincuenta millones es razonable.
En el quinto año, con cuarenta y tres millones de EBITDA, la valoración de salida alcanza los quinientos diecisiete millones aplicando un múltiplo de doce veces.
Para el inversor que entre en la ronda puente con setecientos mil euros por el dieciocho por ciento del capital, diluido al diez por ciento en rondas posteriores, la salida en el quinto año representa cuarenta millones de euros. Un retorno de cincuenta y siete veces sobre su inversión inicial.
LA PROPUESTA · QUÉ OFRECEMOS Y QUÉ PEDIMOS
Ofrecemos la oportunidad de entrar en la primera capital call de doscientos mil euros por un cuatro coma cinco por ciento del capital, con compromiso de participación en las siguientes tres capital calls hasta completar un total de un millón doscientos mil euros y un quince por ciento del capital.
La valoración pre-money de esta primera capital call es de cuatro coma dos millones de euros.
El inversor recibe asiento en el consejo técnico, informes trimestrales de progreso, prioridad en rondas futuras y la garantía de recompra del ochenta por ciento si no se alcanzan los hitos de certificación en los primeros doce meses.
LA PREGUNTA FINAL
España entierra ochenta y dos millones de toneladas de tierra excavada cada año. Ese material tiene un coste de extracción y vertido de hasta treinta y cinco euros por tonelada que tú pagas. Y un valor de mercado como bloque estructural de sesenta euros por tonelada que tú también pagas.
La diferencia son noventa y cinco euros por tonelada que actualmente se pierden en camiones y vertederos.
Solroc captura esa diferencia. Te ahorra dinero en residuos. Te ahorra dinero en áridos. Te da una ventaja competitiva en licitaciones. Y te permite decir que tus obras emiten menos carbono que cualquier alternativa en el mercado.
No te pedimos que compres una máquina. Te pedimos que nos dejes demostrar que funciona.
Primero con cálculos auditados. Luego con un bloque en la mano. Luego con una obra real.
Paso a paso. Hito a hito. Sin fe. Solo pruebas.
"La tierra que entierras es el muro que pagas dos veces. Nosotros te devolvemos una de esas veces. La otra se queda contigo. Y con el planeta."
Solroc
Primera capital call abierta · Primer bloque certificado en seis meses